jueves, 19 de noviembre de 2009

Proceso creativo

Ayer comencé una nueva pieza; había planteado lo que sería el exhibicionista allí pero se quedó pequeño el formato para esa idea relacionada con otro, de tamaño más grande aún, titulado "El sueño de Gustavo", una especie de re-made de "Las durmientes" de Gustavo Courbet (dos lesbianas en una cama) mi intención es hacer este último a un tamaño cercano al original dibujando las personajes de Courbet y manteniendo mi pincelada y predominio del blanco de estos dias; si bien con el nuevo lienzo comentado aquí estoy jugando con sombras y transparencias a rojos, verdes y azules.
El nuevo lienzo se titulará "puerta", continuando, sin haber sido esto un propósito a priori un tema sobre los "vanos" podemos decir: "Escapista" se va por una claraboya; "tum tum, quien vive ahí" (al cual también di unas pinceladas ayer antes de irme a casa de mi hermano) es un "cangrejo" al lado de un hueco tapado con tablas (la primera imagen de este me vino de una película recientemente vista en la tele donde una niña entraba a un edificio abandonado, creo que la pelicula se llama "Underworld") y ahora "Puerta" es, por supuesto una puerta semiabierta invitádo a pasar ¿al misterio?, puede ser la puerta de paso a la vida o a la muerte, a otro mundo en general, esta "conectada" por los marcos con unas especies de tuberias, esto lo he venido dibujando ultimamente y la "fuente" primaria fue las puertas de la película "Mosnter INC" a través de la cuales los mounstros pasaban a la dmensión de los humanos.
Por último, tratándose de pintura hoy quiero limpiar unas pinceladas de escapitsa y ver como resuelvo el asunto de la lámpara de "El renglón" la cual no me convence mucho...



miércoles, 28 de octubre de 2009

Exposición de realismo socialista en Berlín

Hoy he leido en "El informador" diario digital de México esta noticia; me parece muy bien que mostremos el arte todo amén de las diferencias de pensamiento con quienes lo hagan.
El realismo socialista reflejó una etapa de la sociedad europea y especialmente de Rusia y en consecuencia dejó huellas en el quehacer artístico; lo cual se extendió a otros paises que compartieron esta ideología de estado del siglo pasado; este estilo, movimiento o propaganda oficial llegó incluso al Caribe y dejó su impronta en las primeras décadas de La Revolución Cubana.
Celebro esta iniciativa, en un final hoy admiramos obras de imperios antiguos tan devastadores e inhumanos como cualquier otro; ojalá algún día incluso podamos ver obras hechas bajo el fascismo.
En el marco de las celebraciones por el 20 aniversario de la Caída del Muro de Berlín, la capital alemana acoge la primera exposición que se presenta en Europa que muestra el arte del "Realismo socialista", cultivado desde la antigua Unión Soviética de forma específica.Hasta el 30 de noviembre pueden verse en el espacio de exposiciones Jeschke-Van Vliet de la Krausenstrae, un conjunto de 300 pinturas que representan una extraordinaria muestra de la vida cotidiana del otro lado del "Telón de Acero" europeo, y que son reflejo de la emotividad y desazón de los artistas en una atmósfera de aparente tranquilidad y estoicismo.Se trata de obras que muestran el trabajo en todos los aspectos de la vida: en la agricultura, la industria, la escuela, etcétera; paisajes, retratos, escenas históricas de las epopeyas de la Revolución de Octubre de 1917 o de la Segunda Guerra Mundial.Las obras, que datan de entre los años 30 y los 80 y se realizaron en la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), forman parte de una poco habitual colección privada italiana mayor de 600 piezas, restauradas por expertos internacionales para su mejor conservación.

las obras que ilustran este entry no necesariamente pertenecen a la exposición mencionada, fueron tomadas de otros blogs.

para texto completo seguir el link.
http://www.informador.com.mx/cultura/2009/148642/6/berlin-muestra-arte-del-realismo-socialista.htm

miércoles, 23 de septiembre de 2009

La Venus de Milo, de Cnido y de Médici.

La Venus encontrada, desenterrada y desterrada de la Isla de Milo fué atribuida, como al parecer era más lógico, a las manos del más conocido escultor de la Grecia antigua conocido por la fecha del descubrimiento mediados del siglo XVII: Praxiteles, autor de otras representaciones de Afrodita (nombre original de la diosa del amor y la belleza en el Olimpo griego, Venus es su nombre en latín), este error le valió a la Venus de Milo la pérdida de su pedestal donde estaba inscrito el nombre del verdadero autor de aquél portento de belleza, mujeraza de algo más de dos metros de estatura de perfil indudablemente griego ¿cómo desprestigiarse revelando el error? Las autoridades del Museo del Louvre decidieron privar al público de esta parte del conjunto así como no incorporarle los brazos rústicamente terminados en comparación con la magnífica pieza, algo usual en las esculturas antiguas griegas donde las partes menos importantes podían tener un acabado diferente; también era costumbre colorear y adornar con abalorios a esta representaciones de sus mundanas divinidades; pero quién concibe hoy día estos mármoles con color, ¡sería un sacrilegio! El nombre de Alexandro de Antioquia quedó olvidado junto al pedestal original, fue reinvindicado mucho más tarde siendo esta Venus su trabajo más relevante aunque fuera reconocido también como ganador de conscursos de canto y composición musical en su pequeña Antioquia de Maender, mucho menos relevante que una de la cuna de los primeros cristianos (allí comenzósele a llamar ese nombre a los seguidores de Jesús, el cristo) del mismo nombre, hoy la ciudad turca de Antakya, próxima a la frontera con Siria. Me desvio un tanto del tema apuntando cómo el mencionado Praxiteles fue quien primero hizo una escultura de mujer a tamaño natural, también con una representación de Afrodita; la hoy conocida como Venus de Cnido (o púdica dado su ingenuo gesto cubriendo su pubis), la modelo fue la legendaria Frisé, amante del escultor (o sui generis compañía al estilo de las geishas japonesas), conocida por hacer sido acusada de querer compararse con la misma diosa pero absuelta cuando el defensor, el célebre discípulo de Platón, Hipérides, la hiciera desnudar constatando que la comparación no era del todo injustificada. El nombre de Cnido o Cnidia se debe a la ciudad que recibiera la obra tras el rechazo hecho por la ciudad de Kos de esta versión algo “destapada” de la diosa (siempre hubo mojigatería aún en estos pueblos cuya fama de “disipados" ha llegado a nuestros dias); siendo ubicada en un pequeño templo en Cnido; fue llevada a Constantinopla en el tiempo cuando Grecia cayó bajo el Imperio Otomano, de donde se presume se perdió en un incendio durante las violenta revueltas de Nika a mediados del siglo VI; afortunadamente existen copias o versiones de esta pieza.
La controversia persiguió al menos a una de las versiones de la Venus de Cnido; se conoce como la Venus de Médici una versión al mármol de una escultura al bronce hecha a partir de la original de Plaxiteles; la “de Médici” de origen exacto desconocido era ya conocida cuando en 1638 fue expuesta en Villa Médici en Roma, gracias a las versiones reducidas al bronce hechas por el artista holandés William van Tetrode, (formado en el taller del renombrado Benvenuto Cellini) por encargo del conde de Pitiglaino para un regalo al rey Felipe II de España como parte de una colección de las más bellas esculturas “romanas” más famosas (se llamaba asi a las piezas griegas hechas bajo la dominación de romana). La Venus de Médici bien pudiera llamarse “Venus peregrina” por sus constantes traslados; inspiradora de versos de Lord Byron y el pincel de Lucca Giordano, fue llevada de Roma a Florencia en 1677, debido a la idea, según se dice, de estar provocando conductas impropias; pero antes de llegar a su ubicación actual en La Galería Uffizi (de los Oficios) hubo de pasar por Palermo y Paris, sin mencionar las innumerables copias entre ellas una muy aclamada en el Museo Metropolitano de New York.
De todos modos ni la fama de Plaxiteles ni la circunstancia de su mutilación, incluida la nariz incompleta, honor que comparte con la mismísima esfigie de la pirámide de Gizeh de Egipto, han logrado opacar la creciente fama de belleza de la Venus de Milo, envuelta a medias, con su sensual y firme vientre expuesto a las miradas, sus senos, erectos pero sin ánimo de competencia a los post-operados de cualquier protagonista de escenario de hoy, claro que estas otras no pasarán seguramente la prueba de los siglos así su maquillaje y arte de publicidad nos muestren rostros más perfectos que uno con una pequeña papada de mármol blanco, un ángulo nasal inexistente, flanqueado de una literalmente dura y fria mirada… Por fortuna la sensualidad de ese conjunto, su relevancia en general fue atinadamnete descubierta por Jules Sebastian Dumont, explorador y oficial de marina francés cuando su colega Olivier Voutler le mostró la recién descubierta pieza, al punto de hacerlo cabildear sus adquisición para su país con el embajador de Francia en La Porte (sede del gobierno del Imperio Otomano), Charles Francois de Riffardeau, Marqués de Riviere; los esfuerzos de Dumont (también conocido hoy por su presencia en Australia e islas del Pacífico) hubieran sido infructuosos si un representante del embajador no hubiera llegado a tiempo para impedir el embarque de la escultura en un navío rumbo a la capital otomana donde los saqueadores de la reliquia ya la habian negociado, en vista de la demora de los franceses, con Nicholas Mouroisu, traductor del sultán .
Observo varias veces las fotografías de esta obra, recuerdo la burda copia de yeso a todo tamaño que antecedía una de las escaleras laterales de la Academia de Artes San Alejandro en La Habana donde en los primeros cursos tuvimos de modelos esta y otras reproducciones de esculturas famosas (la cabeza del Lacoonte, el gladiador caido); de hecho el perfil de la Venus en relieve fue la prueba de ingreso al Nivel Medio de Artes de mi grupo después de un año de Nivel Elemental donde simultáneamente cursaba el último año de nivel secundario de enseñanza general y luego, claro, fue incluida en los estudios de historia del arte como un hito de la etapa clásica (asi la recuerdo aunque más adelante la he visto incluida en la etapa helenística, quizás aquella confusión entre Praxiteles y Alexandro de Antioquia justifiquien esta impresición)
Concluyo que la Venus sigue siendo bella, a lo cual puede contribuir todo ese anecdotario de sus viscisitudes para llegar al público de hoy y de mañana pero fundamentalmente por sus suaves curvas, el gesto confiado, la serenidad; si la despojamos de su halo ancestral puede todavía alcanzar al líbido tan atrofiado hoy por el bombardeo de las revista de modas y las escenas de amor en películas y novelas de la tele… imaginemos ese torso tan suave como lo sugiere su textura ausente de caricias desde hace tanto, imaginemos que por fin cae la tela de las caderas… Afrodita, tus hechizos me están alcanzando.

domingo, 20 de septiembre de 2009

¿Sigue siendo bella La Venus?


Más de una vez se ha hablado de los cambios y qué decir de los cambios de modas y gusto; sin embargo en arte muchos se conforman con la opinión de los entendidos o con los mitos creados alrededor de artistas y algunas obras en especial y no tienen un criterio propio.

Quién dudaría del misterio de la Gioconda, de lo difícil de “entender” de la pintura de Picasso, de la locura de Dalí o Van Gogh, de la relevancia de Botero sin haberse detenido un instante ante uno estos lienzos o esculturas.

Como estos pocos párrafos no tratarán exactamente de eso termino aquí la introducción para pasar a la a la pregunta del título ¿Sigue siendo “bella”, la Venus?... la belleza es relativa, lo sabemos, va con la época y por eso traigo a esta señora hoy, diosa de la belleza, para ponerla a la luz, no solo del museo del Louvre donde no se ha tomado un descansito desde que fuera presentada por el rey Luis XVIII, sino a la luz metafórica de principios del siglo XXI, que ya el siglo de la luces ha pasado … porque por supuesto cuando de habla de “La Venus” se trata de la apodada “de Milo”, si bien nada tiene que ver con el también afamado chocolate, salvando las distancias pues este se inventó en Australia en 1934, aunque fuera nombrado “Milo” por el tambié griego, el luchador Milo de Crotona, nacido en el sur de Italia (parte de la confederación griega por esa época) famoso por su fuerza (he ahí la asociación con el alimento) nació mucho antes que Praxilteles a quien erróneamente fuera atribuida la escultura de la cual hablamos descubierta en la isla de Milo, tambien griega, hace casi dos siglos e inmediatamente raptada, tras algunas escaramuzas monetarias, por oficiales de la marina franceses quienes se encontraban acantonados por esos lares no sé si como antecedente a su apoyo a la Guerra de independencia de ese país (del Imperio Otomano) desatada un año después del descubrimiento de esta dama por Yorgos Kentrotos en un nicho de lo que fuera un gimnasio, enterrada, ya despojada de sus joyas, decolorida (¿por la falta de sol?) y rodeada de unos cuantos pétreos congéneres ¿qué estaría haciendo tan escondidita allí por siglos con estos caballeros?... siendo una representación de la diosa del amor no hay que dudarlo ni cuenta ha de dar a nadie… lo cierto es que al momento de encontrarla ya andaba descuartizada en sus seis fragmentos (salvajes sus concubinos, ¿eh?)
Como el blog exige cierta extensión en orden de grantizar la lectura completa del materiales publicados dejo para la segunda parte la el nombre del verdadero autor de esta obra así como la historia de otras representaciones, también famosas por su hermosura de la mas bella entre las bellas del Olimpo.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Una nueva galería, un libro y otros comentarios

No pensé abandonar este blog por tanto tiempo; han pasado algunas cosas desde que hiciera la reseña de la s instalaciones y perfonmance de Leandro en julio; de hecho este artista se ha mudado a Barbados y han muerto dos pintores amigos: Jesse Rios y Pedro Amador sorprendiéndo a los colegas y familia de su prematuro deceso víctimas de la enfermedad uno y del tedio otro con apenas algo más de sesenta años.
La vida sigue igual, según Julio Iglesias pero variada para quienes aqui quedamos de este lado y hace dos semanas se ha inaugurado una nueva galería en La Pequeña Habana, la Art Nova muy bien ubicada en las confluencias de la avenida veintisiete y la calle Ocho cuando esta última comienza a tener sólo sentido hacia el este siendo la entrada de La Pequeña Habana desde la importante zona de Coral Gables; Artnova presenta credenciales con una muestra de artistas de varias generaciones entre ellos mi amigo Juan Carlos Santana,(por cierto su cumpleaños es mañana) más conocido como ceramista pero esta vez desplegando su lienzo de gran formato "Alfonsina", desafortunadamente embutido en un pasillo donde no podemos apreciar toda la dimención de lo que considero un dibujo de sinuoso recorrido y delicado colorido.
El once de septiembre, fecha memorable por asuntos muy ajenos al arte (a no ser el "arte" de matar) nos reunimos Santana, el escultor Almaguer a quien le debo una reseña a su hieráticas y sin embargo sensuales creaciones de hierro desplegados hace no mucho en el North Campus del Miami Dade Community College; ese día tuve ocación de leerles algunos textos de mi primer libro de cuentos , "Cuentos de error y mis tedios" el cual recomiendo a todos; es un conjunto de veinteseis piezas escritas entre 1993 y 2005 aproximadamente recogidas en un pequeño volumen de ciento cuarenta páginas donde no podian faltar ilustraciones a plumilla.
Para rematar este apretado resumen después de la prolongada ausencia les recomiendo la importante muestra de Gustavo Acosta y Carlos Gonzalez en Panamerican Art Projects ( 2450 nw 2nd avenue, Miami); aunque aún no la he visitado estos artistas no dejan margen para dudar de la calidad de tal exposición.


Este, mi primer libro de cuentos, puede ser adquirido en http://stores.lulu.com/robertowong

lunes, 20 de julio de 2009

Leandro, Yemayá, colegas, la lluvia...

Renuente a perderme un instante, tratando de atraparlos, detrás de una pantalla digital, salí inapropiadamente sin cámara fotográfica el pasado sábado 18 de julio a la muestra de obras de Leandro Soto en Miami la cual fue protagonizada por un lucido perfonmance donde Yemayá y Leandro protagonizaron una danza entre azules.
Las piezas fueron instaladas en una pequeña casa sobre la Galloway road, zona nada vinculada con el ambiente artistico de la ciudad pero de fácil acceso desde cualquier punto. Desde mi arribo al espacio al aire libre donde se reunían casi todos antes de disfrutar de la exposición pude percibir el animado ambiente de la cofradía donde abunda el buen humor; ocación para saber qué andan haciendo los colegas. Afuera también una tela-mar preludiaba el "plato fuerte" de esta noche; el mencionado performance de Leandro Soto.
Une vez dentro de la pequeña casa donde se acomodó la muestra me llamó particularmente la atención la instalación que llamo “maquinaria de paisajes”; una gran banda estampada de naranjas saliendo de una caja, el rollo de papel, caia infinito en el suelo y otra pieza en la pared recordaba los aires hindues traidos por Leandro, enamorado de esa cultura como lo deja ver en varias ocaciones aunque los elementos de esta obra parecen hablarnos más del entorno más inmediato del artista, Arizona.
Pinturas medianas y otra instalación reflejaban la presencia afrocubana; Leandro mezcla su origen con una cultura adoptada lo cual lo hace ser unicamente Leandro Soto quien puede sentirse cómodo transitando entre yorubas e hinduistas probablemnete similares en cantidad de dioses y leyendas.
Ciertamente lamenté no cargar mi telaraña de imágenes, ese pequeño accesorio capaz de perpetuar los más fugaces momentos; no sólo fue el performance y las otras piezas, sino el mismo Leandro y otros amigos incluido el recienconocido escultor Mario Almaguer a cuya muestra había ido hacía menos de 24 horas.
Alli me encontré con Armando Tejuca, Ana Albertina Delgado, Adriano Buergo, Lourdes Porrata, Fernando García, Rafael Lopez-Ramos, Gustavo Acosta, Arturo Cuenca, Victor Payarés, todos artistas visuales cubanos conocidos por mi con mayor o menor profundidad. Me fue presentado el fotógrafo Carlos Manuel Cárdenas de quien pude constatar en su website sobre sus excepcionales fotografias de arquitectura y una serie abstracta sobre el rio Miami.
Si, pareciera una reunión en La Habana y como en cualquier lugar del trópico se disolvió, ya de todas maneras en sus finales, por una lluvia ya pregonada por tempranos grises, un buen colofón o más bien bautizo para el homenaje a la diosa de las aguas.


fotografía de Leandro Cantellano

miércoles, 3 de junio de 2009

El color del agua

palabras de catálogo para esta exposición del artista colombiano Edinson Táquez desplegada en Cali, Colombia en 2006.

Hoy me he tropezado con un depurado mundo de color circunscrito a lienzos de tamaños no pretenciosos, justos para un trazo arremolinado donde se adivina un espíritu desasosegado y en busca de algo mas allá de puntos luminosos explotando al final de ese túnel-torbellino… he enfrentado, porque no hay otra manera de hacerlo, la pintura de Edinson Taquez.Hacer pintura abstracta a un siglo de haber surgido este movimiento a manos de un grupo de formalistas y hacerlo después de un Jackson Pollock en Norteamérica o de tendencias ópticas en Suramérica es sin duda un gran reto.
Edinson Taquez, sin embargo, no esta retando a nadie sino a si mismo y quizás a aquel publico desconocedor de un principio básico: No hay nada mas concreto que una pintura abstracta, según palabras del gran colorista Pedro Amador quien partiera del paisaje para encontrar fragmentos de abstracción en cualquier rincón del universo.Cada trazo Taqueziano esta arrojando al mundo un nueva imagen con un ritmo, un balance, una identidad propia no necesariamente relacionada con conceptos visuales anteriores; el pintor abstracto no copia, no imita, no recrea, sino crea, pare traduciendo instintivamente su yo… cada obra es un desnudar del alma o la psique.

Con cada frase de su discurso pictórico Edinson Taquez se acuesta en el diván y esta dispuesto a contar, es nuestra opción el escucharlo o no para terminar, no curando – no hay nada que curar- sino curados de tanta imagen manida, de tanto estereotipo…Aun podemos empeñarnos en ver en estos rectángulos coloreados el sabor de una fotografía desenfocada donde podríamos adivinar algún paisaje urbano lleno de luces o algún carnaval; estaríamos entonces poniéndole letra a una sinfonía, perdiéndonos el sentido mántrico de una vibración queriendo traducir cada palabra del misterio.

El antecedente figurativo de Taquez se deduce en los títulos de estas obras más recientes los cuales también delatan las inquietudes personales del artista entre otras cosas el acercamiento al mundo espiritual lo cual deriva en este rejuego pasión-quietud invitándonos a llegar a un punto de paz no sin antes dar vueltas en espiral y saturarnos de todos esos matices de la vida.
Mito de las mandrágoras


Escaramujo

miércoles, 6 de mayo de 2009

Confesiones de un "pintor".

No he entrecomillado lo de pintor por gusto; aún me cuesta trabajo incluirme entre los profesionales del color y la pincelada; me gradué de escultura y dibujo hace más de un cuarto de siglo y aunque con todo el background que supone estar en el “ambiente” comencé a embarrar lienzos un poco a lo autodidacta muchos años más tarde siendo atento a las críticas (y no a los halagos) y a las conversaciones con mis colegas; de mucho me sirvió la alucinada palabra de Pedro Amador (piedra que ama, que bien puesto tiene el nombre ese puñetero), la verborrea del dicharachero Jesse Rios con su quinta extremidad, el vaso de cerveza, en la mano y las observaciones del reservado Villamil, amigo desde los tiempos de la Academia quien terminó graduándose del Instituto Superior de Artes y de hiperrealista consagrado.
Cuando me niego a autotitularme pintor no lo hago para posar de modesto sino porque es realmento lo que siento ante la tela; me cuesta aún algo de trabajo llegar a una conclusión alli; soy de quienes no hago boceto; dibujo directamente con el mismo pincel la composición básica y a veces con algunas marcas voy dejando saber donde querría más luz o contraste; esta etapa de dibujo, la hago con mucha soltura y la disfruto cantidad; cuando comienzo a aplicar el color es cuando empieza el dilema; mis indecisiones hacen cambiar completamente el color en un área varias veces; he llegado a tapar trabajos bastante adelantados; con el tiempo he descubierto que capa tras capa de pintura se enriquece el color como también la textura dejando un poco hacer al escultor con una espátula y pastas aplicadas al lienzo.

No dedico muchas horas consecutivas a pintar porque soy muy desconcentrado; la único que me ha retenido por horas en un mismo lugar han sido la arcilla y la plumilla y a falta de estas en los ultimos meses la computadora donde, como es sabido, se desarrollan actividades muy diversas; puedo dejar los pinceles mojados y decidir acomodar un closet, leer, jugar solitario, salir a caminar, hacer una llamada… no en balde mi “producción” se atrasa y las ideas, vertginosas, se adelantan a la mano; epecialmente en la “etapa” del color me vuelvo lento, no veo la hora de lograr el matiz para cada rincón del “reto” cuando, inesperadamente, un dia como hoy; tras alternar largos períodos de observación con pases de pincel, descubro que estoy terminando, ahora sólo falta pulir esta última etapa puede durar tanto como la “pintada” anterior pero es reconfortante al irse viendo los resultados.
Hoy, siguiendo todo este proceso descrito casi termino una pieza, aún sin título, anque los títulos a veces preceden a las imágenes; es casi de un metro cuadrado, algo más ancha que alta; formalmente se parece al anterior (“In Gold we trust”)por su hechura casi caricaturesca y con predominio del amarillo; la presencia de un colorido más variado lo incluye en la serie pintada un junio del año pasado, además, como algunos algo más pequeños de aquella vez, utilizo signos gráficos para convertirlos en paredes de laberintos; asi fue “Universo” con el grafema del OM y con “Principio y fin” donde utilizo el Alfa y el Omega. En este acrílico sin título utilizo el símbolo de hembra y macho; el primero con la llave de la puerta que lo guarda; en el otro una escalera con la cual se saldrá de su interior y eventualmente se podrá utilizar para escalar el muro hacia el interior de la hembra; de manera que, de nada le vale la llave… el título pudiera ser por ahi “De nada vale” o, más personal y directo “De nada te vale” pero le primero dice más cosas y no me hace asumir un papel de “macho amenazador” (el cual no me queda)… ¿alguna sugerencia?

sábado, 2 de mayo de 2009

Ineludible Larraz.


Por ciertas aberraciones de la política, valga la redundancia; quienes nacimos, crecimos e hicimos carrera artística en Cuba no supimos mucho o nada de nuestros colegas “del lado de allá”; un cuarto de siglo antes que el premonitorio 1984 de Orwell pero con la crudeza de un realismo mágico (más bien un realismo socialista) fueron excluidos de la historia del arte todos quienes abandonaron el entonces vigoroso y luego naufragante bote de La Revolución.
Es bueno apuntar como “del otro lado” tampoco se tendió a reconocer el desarrollo (hacia cualquier parte que vaya hay un desarrollo en el tiempo) de una cultura nacional que, como todas, se gesta amén de los mecanismos restrictivos o encauzantes; me refiero, por supuesto a esa dejada en el encierro insular, no a la otra, a fin de cuentas la misma llevada por el derrotero de los emigrantes que hicieron culto a los representantes del arte que habian tomado el mismo camino.
Las han cosas han cambiado; globalización aparte, alguna responsabilidad del intercambio posterior la tuvieron, al menos las artes visuales, la generación de los 80 y 90’s quienes casi masivamente brincaron el charco y quizás no se podía dejar una laguna en tal período de actividad artística; cómo hablar de la inserción de Cuba en corrientes más cosmopolitas que el realismo socialista de los setenta sin mencionar a Tomás Sanchez, José Bedia y más adelante a Gustavo Acosta, Tomas Esson y muchos más. Se haría más justicia si también mostráramos a los jóvenes artistas cubanos de hoy la obra de Julio Larraz, de Cruz Azaceta entre otros, sumados tempranamente a quienes pusieron mar por medio a su juventud, su contexto y una gama de contingencias personales.
La motivación para estas líneas no ha sido, como pudiera parecer, tal injusticia, ha sido la conciencia de haberme perdido por años la obra de tales artistas; como paliativo a tal circunstancia tuve el privilegio de, recien llegado, recibir de regalo un libro sobre la obra de Larraz de manos de un familiar suyo. Hoy, tras un paseo por la web, dedico un espacio a una pieza singular después de haber descubierto el gran apego y la gran luminosidad de este artista, ambas, supongo, herencias del Caribe aún a la mano desde Miami; su surrealismo suave y la naturalidad de algunos cuerpos desnudos nutren la serenidad de sus piezas; sus personajes calmos parecen detenidos para el propósito de ser pintados con sus contornos vibrantes y los rostros genéricos.
Este trabajo, del cual quiero anotar unas líneas aunque haya perdido el nombre, no desdice nada de esto, mas no deja de ser exótico; si bien muchos ambientes de Larraz nos evocan negros saharianos mostrando la arena y mar de otras latitudes; esta incursión por lo oriental no parece ser frecuente.
El personaje de este lienzo, gracias a su levitación, alcanza, preciso con su tercer ojo la linea del horizonte, divisora de dos dimensiones iguales pero invertidas, punto de partida para toda una filosofía; en el punto de contacto de esa línea y el el mencioando chakra un haz de luz se produce sugiriendo interiorización de esa realidad dual, la iluminación por la comprensió de estas cosas. El cuerpo oscuro, opaco puede estar limitado en ese cuadrado (entre los elementos de la arquitectura circundante compositivamente hablando) pero las montañas y la masa de agua, también parte de él sobrepasan estos límites

jueves, 30 de abril de 2009


Las paradojas inconclusas de Pedro Pablo Oliva (fragmentos)

por Hector Antón Castillo
[Pedro pablo Oliva] intentó conciliar el expresionismo rebelde de Antonia Eiriz y el surrealismo de Chagall y Magritte. Ello sin obviar las elecciones poéticas de paradigmas de la vanguardia cubana: el lirismo visible en la pintura épica de Servando Cabrera y la vena satírica del también pintor y dibujante humorístico Eduardo Abela. Reconocidas o reconocibles, la huella de los maestros encontró un refugio seguro en la impronta ética que caracterizaría su trayectoria: ser un cronista de su tiempo dispuesto a burlar las trampas de los vaivenes políticos y, más que nada, conservar el privilegio de soñar aún pisando un terreno movedizo.
Contrario a frecuentes suposiciones, Pedro Pablo nunca resulta ambiguo. Más bien lo asiste una dualidad poético-política que lo induce a colocar la apertura simbólica de la situación por encima de la clausura del relato. Por lo que "el fin justifica los medios" en un contexto poético. Al violentar el principio de la definición política, este termina siendo una premisa tan cuestionable como inútil. Ángel o demonio, culpable o inocente, se trata de un hombre que asegura hacer arte convencido de que nadie tiene derecho a pronunciar la última palabra bajo ninguna circunstancia. Quizá esta constituya su única y perenne herejía.
Deformados por la realidad de los sueños o de las pesadillas, los personajes de Oliva se contraen agobiados por la calma. Ellos representan la épica cotidiana de una aventura imposible, donde la ternura se revierte en una tristeza sin medios para sublimarla. Desde una siesta compartida en un sillón de mimbre hasta la pareja condenada a vivir eternamente con una piedra en la cabeza, se percibe la quietud física como símbolo del tormento existencial.
Al reducir la contingencia social al absurdo, el artista se reduce también al absurdo de alguien destinado a una tarea lamentable: suavizar la desgracia mediante la parodia. Probablemente aspiró a sugerir que nada es más vergonzante como reírse de las desgracias que asedian a los humanos. Darle término a esta serie pudo devolverle la tranquilidad a Pedro Pablo Oliva. Solo así estaría a salvo de verse especulando con las secuelas del dolor ajeno. Ante un riesgo semejante, era preferible pintar escenas bucólicas de ese tedio doméstico recurrente en muchos de sus lienzos.
Los personajes de Pedro Pablo Oliva están condenados al silencio de una culpa fantasma que les recuerda un viejo proverbio: "La paciencia es la llave que abre la última puerta". Por mucha que sea la inconformidad de los sujetos de la historia, estos no se revelarían contra los verdaderos culpables. Estas escenas configuran una especie de alter ego de su creador: una sensibilidad donde la humildad y la soberbia entablan una porfía mental cuyo desenlace incluye su misma falta de solución.

martes, 28 de abril de 2009

COMING SOON


Tal y como anuncia el encabezamiento muy pronto estará aquí el primer artista invitado a ANTROPO-OPUS; mi intención es acompañar las imágenes con algunas notas; aunque generalmente serán artistas no tan conocidos encontrados en cualquier rincón de la web no descarto subir imágenes de otros bien reconocidos que están entre mis preferidos; como para muestra un botón encabezo este párrafo con una pieza de Pedro Pablo Oliva compatriota de quien nada tengo que decir, su pintura me sobrecoge, es una avalancha estética aplastante.